miércoles, 22 de septiembre de 2010

EREs en el Pais Vasco.


Saunier Duval y Kemen-Haworth son dos empresas radicadas en el País Vasco que pertenecen a corporaciones internacionales y que, en estos momentos, han presentado distintos ERES de extinción.
La plantilla de Saunier Duval trata de evitar que la administración laboral acepte el ERE de extinción que ha presentado la empresa para la práctica totalidad de los trabajadores.
Es la cruda realidad de Saunier Duval y Kemen, dos compañías de trayectoria dispar en Álava cuyo futuro tiene en vilo en estos momentos a más de 200 familias.
El peor de los diagnósticos se lo lleva Saunier, una corporación con 9.300 empleados y una facturación anual de casi 1.800 millones de euros, que presentó un ERE de extinción para 80 de sus 118 trabajadores que aplicará de manera progresiva a lo largo de los próximos meses. De esta quema, de momento, parece que sólo se librarán los 38 empleados del departamento de I+D, que según el comité de empresa, continuarán realizando sus labores de repuestos y trading en la sede de Mendigorritxu. El resto serán despedidos antes de que concluya el año.
La plantilla, en un comunicado de seis puntos denuncia, entre otros, la "falsedad" de la empresa de justificar el cierre de la planta de Vitoria por el fin de ciclo de las bombas de calor: "Simplemente han decidido desviar la producción a sus plantas de Francia y Alemania". En la misma nota, el comité se pregunta el porqué de la fuerte inversión realizada en los dos últimos años en nuevas líneas de producción y modificación de las actuales cuando se pretende detener la producción el próximo 31 de diciembre.
El segundo drama de esta historia se llama Kemen, una de las históricas en Álava que se dedica al diseño y fabricación de mobiliario para oficina.
Kemen presentó el pasado 14 de mayo un concurso de acreedores ante la "falta de viabilidad" de la compañía. Sus 128 trabajadores, con más voluntad que éxito, protestaron días después en la sede del grupo en Madrid.
Sin embargo, detrás de esta crítica y angustiosa situación se esconde otra realidad, un escenario especulativo ya que solo tienen deudas de 600.000 euros.
El grupo Haworth que es el propietario actual quería hacerse desde un principio con "la red comercial y el mercado español de Kemen" para poder introducir después su propio producto y quedarse con todo el mercado. Y por otro está una posible "operación especulativa" con los "jugosos" terrenos que ocupa la fábrica - se ubican frente al Buesa Arena- que ha llevado a la empresa a realizar "labores de medición de la finca".

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